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El Mercado Municipal es uno de los lugares favoritos de los ciudadanos de Rijeka. Este lugar ya desde el siglo XIX causa una sonrisa ante la idea de comida. El mercado apareció en la orilla, no muy lejos del muelle de madera donde los pescadores locales descargaban su captura y la vendían en canastas. Inicialmente, los pescados y mariscos se vendían al aire libre y, a partir del año 1866, bajo el techo en la lonja. 

 

De acuerdo con el proyecto de Izidor Vauchnig, director de la Oficina Técnica de Rijeka, al lado de la lonja en 1880 empezó la construcción de dos pabellones. De este modo, los proveedores de otros alimentos también se encontraban bajo techo. Todo ocurrió gracias al relleno de tierra que fue ganado al mar. El arquitecto se sirvió de las soluciones más modernas de su época, utilizando una estructura de rejas de acero y vidrio. En cuanto a otros elementos, el arquitecto permaneció leal a las experiencias anteriores y decoró la fachada con relieves que representaban frutas y verduras. 

 

Los tres edificios se han convertido en la columna vertebral del nuevo barrio residencial. La lonja, sin embargo, no alcanzaba las expectativas de higiene de una ciudad en crecimiento; por lo tanto, se decidió construir una nueva. El trabajo fue aceptado por el arquitecto local Carlo Pergoli y se comenzó con la construcción en la víspera de la Primera Guerra Mundial. En 1914 se completó el edificio para el almacenamiento de pescado, mientras que las obras en el edificio principal se extendieron hasta 1916. Pergoli demostró favorecer la secesión de Viena en su construcción. Eso se indica en decoración de piedra, obra del escultor veneciano Urban Bottasso. Se trata de capiteles, cuatro fuentes en el interior de la lonja y las decoraciones en la parte delantera. 

 

Alrededor de las columnas y en la fachada, Bottasso presentó una abundante fauna marina de manera tan hábil como si hubiera decidido dedicarse personalmente al comercio. Cangrejos de piedra, pulpos, peces y crustáceos dan la impresión de estar vivos, invitando a los transeúntes a acercarse a la lonja donde seguramente encontrarán algo para su mesa.

 

Horario: de lunes a sábados de 7 a 14 h/domingos de 7 a 12 h | pescadería: de lunes a sábados de 7 a 13 h/domingos de 7 a 12 h