Kantrida - un estadio bajo las rocas

Kantrida - un estadio bajo las rocas

El estadio de Rijeka se encuentra entre el mar y las rocas, y su posición especial y atractiva le ganó el tercer lugar en la lista de los estadios más inusuales del mundo según la CNN.


El estadio Kantrida fue construido en 1912 en el barrio occidental de Rijeka que lleva el mismo nombre; tiene una capacidad para 10 600 asientos. De esa manera aparece la descripción del estadio Kantrida en muchos lexicones y enciclopedias, al igual que la de miles de otros estadios europeos. Sin embargo, Kantrida es todo menos un estadio típico. Situado entre las rocas y el mar, Kantrida también es único porque, a pesar de que las distintas naciones e idiomas han debido turnarse en este pequeño terreno, todo el mundo se entiende entre sí porque lo más importante desde siempre radica en el deporte. El estadio tiene una rica historia que dura ya un siglo, y su ubicación bajo las rocas no solo es parte de la historia del deporte en Rijeka, sino también de la ciudad misma. 

 

El fútbol en Rijeka se remonta a 1873. Con ocasión de la celebración de la apertura de la ruta ferroviaria Rijeka-Karlovac, los empleados de los ferrocarriles estatales húngaros y los del instituto técnico de Rijeka, más tarde conocido como la Fábrica de torpedo, jugaron un partido. Tras ello, comenzó la fundación de los primeros clubes que jugaban en canchas improvisadas. Uno de los numerosos jugadores de la época fue Fiorello La Guardia, que jugaba para el Club Atlético Fiumano, que vivía en Rijeka y más tarde fue alcalde de Nueva York durante tres mandatos. El período de jugar en campos de fútbol inadecuados terminó en 1912 cuando empezó la construcción del primer campo de fútbol verdadero. 

 

Los alumnos de la escuela secundaria de Sušak, miembros de la Asociación deportiva croata Viktoria, durante una de sus numerosas sesiones de entrenamiento que implicaba correr a lo largo del trayecto Kantrida - Volosko, pararon a descansar cerca de un muro que se encontraba por encima de una antigua cantera, y se dieron cuenta de que ese podía ser un buen lugar para la construcción de un campo de fútbol. Se detuvieron por encima de la cantera cada vez con más frecuencia mientras su idea iba reforzándose y después de un tiempo comenzaron a llevar a cabo su sueño. 

 

El primer paso fue convencer a los propietarios de la cantera, una empresa húngara que ya no usaba la cantera, para darles permiso para construir un campo de juego en el sitio. ¡Y lo consiguieron! Los estudiantes persistentes también tuvieron éxito en convencer al Consejo municipal de Kastav, en cuya área se encontraba la cantera, que concediera el permiso para modificar el área con fines deportivos. En su intento de persuadir a los concejales participó el famoso escritor y poeta, Vladimir Nazor, que en aquel entonces era miembro de la Junta de Kastav. Así comenzaron las obras, pero en gran secreto. Todos los miembros del club Viktoria participaron en la construcción del campo de juego, con la ayuda de un gran número de croatas de la ciudad. Después de menos de un año la cantera gris cerca del mar se convirtió en un verdadero oasis deportivo. 

 

El primer partido
La ceremonia de apertura se celebró el 1.º de junio de 1912. El Prvi Hrvatski građanski športski klub (el primer club deportivo croata civil) de Zagreb, que en ese momento participaba en el Campeonato de Croacia y Eslavonia, tuvo el privilegio de jugar el primer partido en el nuevo estadio contra el club Viktoria. Ese partido fue promovido y anunciado con carteles y folletos que se podían encontrar por toda la ciudad. Ambos equipos vinieron de Sušak en barcos de pesca para evitar cualquier accidente al pasar a través de Rijeka, en la que hubo algunos incidentes con los habitantes italianos. 

 

Ese fue el primer y único campo de juego de dimensiones regulares que cumplía con las necesidades de los deportistas croatas en el territorio de Hrvatsko primorje, Istria y Gorski Kotar. El primer partido en Kantrida no pudo terminar mejor. El anfitrión ganó por 2:0. El club Viktoria disputó partidos en el estadio Kantrida hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando se suspendieron todas las actividades deportivas en la ciudad. El club Viktoria nunca regresó a Kantrida. Después de la guerra y la desintegración de la monarquía austro-húngara, el campo de juego fue puesto a disposición de los clubes italianos de la ciudad. 

 

De tal manera todo comenzó; las rocas bajo las que se jugaron partidos durante casi 100 años, fueron el testigo de tres campeonatos nacionales de fútbol. Además de la Liga yugoslava y la croata, el estadio Kantrida también fue sede de la Serie A italiana. En Kantrida jugaban numerosas selecciones, alternaban nacionalidades y equipos invitados, al igual que los anfitriones. Por consiguiente, este campo de juego cerca del mar fue tomado por el suyo por clubes como Tarsia, Viktorija, Fiumana, Olimpija, Glorija, Kvarner y, finalmente, Rijeka, que es el que permanece aquí más tiempo, desde 1954 hasta hoy. Han cambiado el tiempo, los estados y los clubes, y el mismo nombre del estadio, mientras las rocas sobre el terreno de Kantrida no cambian sino que se han convertido en testigo mudo de la historia de Rijeka. 

 

No obstante, bajo estas rocas no solo se juega al fútbol. Kantrida también es la sede del Club atlético de Kvarner que cuenta con numerosos récords y medallas. Estos éxitos en la batalla contra metros y segundos se lograron debido a duros entrenamientos en Kantrida. Entre las dos guerras mundiales el estadio fue utilizado para carreras de ciclismo, como una pista de tierra para las carreras de motos, un precursor del speedway de hoy. El torneo “Kvarnerska Rivijera”, uno de los más famosos torneos de fútbol juvenil en Europa, tuvo su inicio en Kantrida en 1953. Es aquí donde Zvonimir Boban, Davor Suker, Dino Zoff, Gerd Muller, Paul Breitner y otros grandes jugadores una vez jugaron en el equipo junior. 

 

El estadio Kantrida iba desarrollándose junto con el fútbol y otros deportes. El campo de juego entre las rocas y el mar ha recorrido un largo camino desde su aparición inicial. A lo largo de su historia, el estadio fue renovado y ampliado muchas veces hasta que finalmente adquirió su aspecto actual en 2005. En Kantrida hubo una gran celebración en 1957 cuando fue colocado el primer césped. Las luces del estadio fueron montadas 18 años después y desde 1999 no hay plazas de pie. Todas las gradas han sido equipadas con asientos, dando al estadio el aspecto y la capacidad actuales. 

 

Kantrida ha visto crecer generaciones y generaciones de jugadores del fútbol y atletas, al igual que espectadores. Los miembros del club Viktoria, que llegaron a la idea de construir un campo de juego en la ubicación de una cantera, nunca podían haber imaginado las emociones que iban a nacer aquí y la cantidad de canciones que serían dedicadas a Kantrida. Para muchos ciudadanos de Rijeka, Kantrida representa un lugar mágico. A veces lleno de dolor y lágrimas; como en 1999, cuando Rijeka en el último partido del Campeonato contra Osijek, debido al error del arbitraje que anuló un gol, no logró ganar el título en el Campeonato nacional en frente de 26 000 espectadores. 

 

A veces lleno de felicidad; como cuando Rijeka, en 1984, en la segunda ronda de la Copa de la UEFA, venció al gigante, el Real Madrid por 3: 1. Los grandes clubes como Juventus, Roma o Inter también han jugado en el estadio Kantrida. Estos son solo pequeños fragmentos de la historia de este estadio, único por tantas cosas. El escenario deportivo en Kantrida no es seguramente ni el más grande ni el más lujoso, pero es un lugar único que se ha convertido en un monumento a los deportes y una marca comercial de la ciudad misma.