En 1848, el año revolucionario y burgués, la ciudad forma parte de Banska Croacia, y el virrey Josip Jelačić se convierte en el gobernador de Rijeka. La lucha entre Croacia y Hungría por Rijeka comienza a ser cada vez más intensa, y con el acuerdo húngaro-croata de 1868, el llamado “paño de Rijeka” determina la conclusión provisional según la cual Rijeka se somete al gobierno directo de Hungría. Hungría la convierte rápidamente en su mayor emporio marítimo y portuario. 

 

Tras el colapso del Imperio Austro-Húngaro en 1918, Rijeka y Sušak forman parte del Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios con sede en Zagreb, pero pronto es ocupada por el Reino de Italia. Dado que Italia antes no quería a Rijeka, la cedió a Croacia y surge un período de transición: la ocupación de D'Anunnzi en 1919 y luego el estado independiente de Rijeka en 1920; para luego ser agregada a Italia en 1924. Rijeka observa un rápido debilitamiento económico y se convierte en una ciudad periférica. Sušak se incluye en el Reino de los Eslovenos, Croatas y Serbios con sede en Belgrado y crece rápidamente apoyándose del amplio interior. 

 

Rijeka, junto a la vecina región de Istria, era la primera de mundo que proporcionó la resistencia al fascismo y, durante la Segunda Guerra Mundial, formó parte del frente antifascista. Después de la capitulación de Italia en 1943, los alemanes ocupan a Rijeka y Sušak hasta el 3 de mayo de 1945 cuando fueron liberadas. Con las conclusiones de la conferencia de paz de París en 1947, Rijeka fue devuelta a la patria Croacia que entonces formaba parte de Yugoslavia. En 1948, las ciudades de Rijeka y Sušak se unen en la ciudad de Rijeka, que se desarrolla rápidamente en diversos campos. 

 

Después de la restauración, Rijeka convirtió en el principal puerto de la Yugoslavia socialista. En la estructura industrial, se renuevan las industrias tradicionales de Rijeka: la construcción naval, la fábrica de papel, la refinería de petróleo, la producción de aparatos de buques y motores, la coquería, la industria de la confección, y las centrales hidroeléctricas y térmicas. Se desarrollan las compañías navales y la confluencia de cinco principales rutas de transporte a Zagreb, Liubliana, Trieste, Pula y Zadar, así como las líneas ferroviarias garantizan el desarrollo del sector terciario.